La novena Sinfonía
Hoy es el noveno día de cuestionamiento. Nunca me ha resultado fácil tomar decisiones de largo plazo, y esta no es la excepción. Lo más probable es que sufra de algún tipo de miedo al compromiso; compromiso entendido en su más amplio significado. Hace ya bastante tiempo que me da vueltas el tema del doctorado, todos están de testigos, a más de uno lo he abrumado con el tema de manera repetitiva. No sé si es parte de un proceso natural o solo se da en seres como yo, el hecho de tener que pasar por un periodo de inconsistencia con los ideales, para darse cuenta de lo que realmente quieres. El problema de esta inconsistencia es que crea un espacio de comunicación de poca credibilidad; pareciera que está todo bien, cuando llegas con una decisión completamente distinta de la que todos esperaban. ¿Estas loco? - te preguntan- No, respondes, es lo que siempre he querido.
El "equilibrio" de este juego llamado "doctorado" es que cada vez que existe un anuncio por mi parte que pereciera ser definitivo, los agentes en realidad no me creen. Ahora, quizas sea bueno hechar un vistazo a las tendencias o estadísticas más de largo plazo, olvidando la poca estabilidad de los datos. A principios de este año y principalmente durante el viaje por Europa, la mayoría de mi pulsación iba en la dirección de eliminar el trauma de aquel que no estudió lo que quería, y encaminarme de manera definitiva por el volátil mundo de las humanidades. Llegué a chile con muchas decisiones tomadas, de las cuales ninguna he concretado, sino que he puesto mi energía en algo que no tenía planificado; trabajo como profesor de economía en una escuela de negocios.
Lentamente fui olvidando muchas de las cosas que me prometí a mi mismo durante el viaje. Comenzaron a darse muchas posibilidades, muchas opciones de desarrollo profesional es esa área, y todo parecía interesarme. Había un único problema: mi vida era, y aún es, solo trabajo. Dejé el yoga, mis libros, mi proyecto de cuentos, mis relaciones personales, y muchas otras cosas más.
No me pregunten por qué, pero ultimamente he escuchado mucho la novena sinfonía, la cual sincronicamente, fué mi compañera de viaje en el viejo mundo. Parece que el circulo comienza a cerrarse, Mefistófeles hizo de las suyas, pero por un periodo corto de tiempo.....
domingo, diciembre 09, 2007
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